¿Qué tipo de fuerza se quedará con la Capital?

Mayo 31, 2007

En la política argentina cada vez se defienden más intereses, y menos ideales. Los representantes políticos se acercan, se distancian, se pelean, se amigan, se confrontan, discuten, se defienden y se vuelven a pelear, de un día para el otro, casi sin escrúpulos.

Ejemplos de esto sobran en la actualidad de nuestro país. Por nombrar algunos: Télerman acaba de forjar una alianza con el ARI, a la cual llaman Coalición Cívica; pero la realidad es que, ideológicamente, el actual jefe de Gobierno difiere de casi todo el ARI, en especial de su mayor representante, Elisa Carrió. Sin embargo, la necesidad de ambos de formar una fórmula fuerte en la Capital Federal, los llevó a juntarse a pesar de la distancia ideológica que los separa.

Otro caso es el del legislador porteño, Mauricio Macri, quien a pesar de tener una buena relación con el gobernador neuquino, Jorge Sobisch, cuando este cayó en desgracia por el asesinato del docente Carlos Fuentealba, no dudo en alejarse y dejarlo a un lado.

Con esto se demuestra que cada vez se defienden menos los valores políticos, y más las estrategias para no abandonar el poder.

Jorge Télerman es el actual jefe de Gobierno, y aspira a seguir siéndolo si es que triunfa en las elecciones porteñas que se avecinan. Nació el 29 de noviembre de 1956, en Buenos Aires. Es un hombre especial, porque si bien es claramente un individuo de política, con una larga carrera, no es el típico prototipo de político, y menos aún de peronista. Posee modales muy refinados, una muy cuidada apariencia, y una clara forma de hablar. Incluso esta obsesión con su aspecto lo llevó a ser catalogado en el ambiente como un casi gay, devenido en afrancesado.

Es una persona muy culta, fanático de los libros y de la música. En sus ratos libres disfruta de cocinar, de ver fútbol y de cuidar a sus canarios. Es hincha de Boca, y como buen político, sabe de que lado va a venir la cachetada, razón por la cual a lo largo de su carrera formó parte de las más diversas fuerzas políticas: fue menemista, cafierista, duhaldista, belicista y frepasista.

Esta diversidad filosófica dentro de su carrera explica porque hoy puede formar alianza con una clara oposición al gobierno y porque muchos lo llaman el alquimista, haciendo alusión a la capacidad de mutar su ideología.

Télerman se encuentra segundo en las encuestas para las elecciones del próximo 3 de Junio, detrás del ingeniero Mauricio Macri.

A la hora de hablar de él, es imposible no nombrarlo con alguno de los apodos que su gran exposición en los medios le han generado. Y es que si se habla del cartonero Baez o del Niño, se sabe que se trata del ingeniero, presidente de Boca Juniors y actual legislador porteño, Mauricio Macri.

Desde que Macri comenzó a tener la exposición mediática que hoy en día tiene, siempre se lo condenó por ser hijo de Franco Macri, empresario reconocido por sus turbulentos negociados con el gobierno de Menem. Este karma por haber nacido en cuna de oro, es un estigma que el líder del PRO, deberá sacarse de encima pronto, y que mejor manera que triunfando en las elecciones porteñas.

Nacido el 8 de febrero de 1959, en Tandil, provincia de Buenos Aires, Macri nunca pudo ganarse el reconocimiento de ser un hábil empresario. Porque si bien fue presidente de la empresa constructora Sideco Americana, fue gerente general de SOCMA Americana y presidente de la empresa automotriz Sevel, su desempeño en estas firmas no fue el mejor, y el hecho de que estas pertenecieran a los bienes del Grupo Macri, le quitaba mérito. Fue recién en 1995, cuando Macri llegó a Boca Juniors, que pudo concretar un exitoso emprendimiento individual. Y es que en Boca, nadie niega el gran trabajo de su presidente. Sin embargo a lo largo de su mandato en la institución de la ribera, el ingeniero sufrió graves denuncias por parte de jugadores y empleados, que lo acusaron de quedarse con patrimonio y bienes del club.

La trayectoria de Macri en la política está plagada de dudas, ya sea sobre su idoneidad política, sobre su inteligencia para debatir, como sobre su honestidad. Sin embargo el buen Mauricio, cuestionado por casi todos, sigue esbozando su sonrisa adornada de bigote, y con comentarios obvios, que parecen querer evitar la polémica, sigue liderando las encuestas y es casi seguro que llegará a la instancia del ballottage.

Por último en esta reseña sobre la vida de los principales candidatos a jefe de Gobierno, le toca el turno al candidato oficialista, el actual ministro de Educación y sociólogo, Daniel Filmus.

Filmus nació el 3 de junio de 1955, en Buenos Aires. Fue docente en el incipiente movimiento de derechos humanos y trabajó como investigador en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Hincha de San Lorenzo, este padre de dos hijos es un hombre tímido, obsesivo, al cual se le nota que aún le cuesta la exposición pública. Sin embargo, este representante del progresismo, que contribuyó en el plan educativo del gobierno de Menem, se encuentra hoy en plena campaña para intentar escalar de la tercera posición y llegar al ballotage con Macri.

Estas elecciones tienen como principales candidatos a tres personas de pasados totalmente distintos. Y es que el 3 de junio se sabrá si la capital queda en manos de un antiguo militante, de un clásico empresario o de un investigador, caracterizado con las ciencias sociales.

Por Facundo Alé


Personalidades políticas

Mayo 30, 2007

Todos los candidatos a jefe de Gobierno porteño que se postularon, representan algo distinto y son personas con un pasado y una personalidad que los distingue, especialmente si se comparan el actual jefe de Gobierno, Jorge Telerman, con el ministro de educación, ciencia y tecnología, Daniel Filmus y el líder del PRO, Mauricio Macri.

Físicamente no tienen ningún parecido, el primero es pelado, el segundo tiene gran cantidad de pelo en su cabeza y en la cara, y el tercero tiene únicamente un delicado bigote.

Pero sus diferencias no son solo físicas. Jorge Telerman es un hombre casado con dos hijos que pasó por varios cargos dentro del gobierno porteño, entre ellos: vicejefe de Gobierno, secretario de cultura y presidente de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se lo caracteriza como una persona muy culta, elegante, irónica y capaz de reírse de sí misma; aunque hay veces que se ríe de todo.

En cambio, Daniel Filmus es un hombre más serio y con un aire académico, ya que es, licenciado en sociología y profesor titular en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Además de ser un ferviente hincha del equipo de fútbol San Lorenzo es algo tímido y retraído, es por eso que para avivar su popularidad el slogan de su campaña política fue: “Si usted lo conoce, lo elige”. Filmus también ocupó diferentes cargos dentro del gobierno, entre ellos: secretario de educación, sub secretario de educación y director general de educación de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Por último, el presidente del equipo de fútbol Boca Juniors, Mauricio Macri es ingeniero civil y un empresario con una carrera política breve. En 2003 hizo su primera incursión presentándose a las elecciones a jefe de Gobierno porteño de la Ciudad de Buenos Aires por el partido Compromiso para el Cambio. Ganó la primera vuelta por una importante diferencia y perdió en la segunda, con un porcentaje de votos de más del 47 por ciento. Macri hoy es diputado Nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el PRO y tiene una imagen asociada a la modernización y la eficiencia, y su discurso se acerca más al de un empresario que al de un político.

Cada candidato ofrece una fórmula distinta y junto con eso su propia imagen como políticos, es por eso, que la explotan y esperan que la gente se identifique con ellos o que los acepte como personas.

Por Andra Sitt


¿Acaso no hay limites?

Mayo 28, 2007

El escándalo es negocio, por eso las publicidades de todo el mundo y de todo tipo de productos recurren a generar un impacto.

La estrategia de marketing es llamar la atención, provocar y así generar que la sociedad y la prensa, hablen del producto logrando publicidad gratuita. El efecto de la publicidad, entonces, depende de la aceptación del publico y los limites los marca la sociedad misma.

A mediados de la decada del 60, Alfred Politz realizó un experimento con el fin de analizar el efecto de la publicidad. Los resultados demostraron que a medida que aumentaba el numero de impactos de un anuncio, mayor era el recuerdo de la marca, por eso la publicidad fue ampliando sus limites y cada vez es mas provocativa.

Desde celulares que ridiculizan a un adolescente en una publicidad de movistar en Argentina, hasta producciones gráficas que recrean escenas violentas como el caso de la marca Italiana Dolce & Gabbana , pasando por vidrieras con maniquies en camillas y vendas ensangrentadas sobre sus cuerpos en la marca de John Galiano en París y vasos con la cara de Jesús, dibujada con espuma de cerveza, todos buscan llegar a las personas y ser recordados.

En muchos casos las publicidades son censuradas pero de todas maneras logran igualmente cumplir con su objetivo.

Existen en todo el mundo entidades dedicadas a regular la publicidad. En Argentina está el Consejo de Autorregulación Publicitaria (CONARP) que analiza las piezas en caso de que terceros las denuncien y por eso muchas veces los publicistas manifestaron que sienten un clima de censura en su trabajo.

La realidad es que sólo son ficciones o recreaciones subjetivas de la realidad y la decisión esta en el publico. La audiencia es quien decide el poder o la importancia de la publicidad. La ignorancia mata y es la mejor forma de hacer frente a las ofensas que un aviso puede generar.

Hablando, criticando, denunciando, con notas en los diarios, sólo se beneficia el anunciante que genera publicidad gratuita más allá de que la campaña sea retirada del mercado, como el caso de la marca Italiana Dolce & Gabbana , que tuvo que sacar un aviso porque el Instituto Nacional de la mujer, denunció una incitación a la violencia. Luego de eso la publicidad se anulo pero era tarde: los diarios mas importantes del mundo ya habían dado a conocer las polémicas fotos y el debate ya estaba instalado en la sociedad. Con la censura la publicidad no fracasa, lo contrario. El objetivo de promocionar la marca, se cumple igual.

Hay, en la historia de la publicidad, innumerables casos de campañas polémicas.

Es imposible olvidar las fotos de la marca Benneton, las llamativas producciones de la marca Diesel, y en Argentina, la campaña lanzada por Renault, donde se publicitaba el Clio a partir de la imagen de Jesús, todas lograron un fenómeno de prensa, y todas triunfaron y fueron recordadas gracias al impacto que tuvieron en la sociedad.

Y cuando alguien dice: ¿Acaso no hay límites?, se debería pensar en que las publicidades son creadas para el público, quien tiene el verdadero poder de crear las barreras , pero muchas veces, no sabe hacerlo.

Por Sofía Ferreira


Dos perspectivas de un mismo conflicto

Mayo 25, 2007

María del Carmen Balado Carreira es inmigrante española y tiene 77 años; llegó a Buenos Aires en 1950 y se desempeño como costurera hasta que se jubiló.

 “La guerra se sintió con menor intensidad en el campo debido a que nosotros producíamos nuestros propios alimentos. Mi esposo, que en aquel entonces vivía en Vigo, siempre dice que para ver como se encuentra una ciudad, hay que ver cuantos gatos hay en las calles. En las ciudades de España durante la guerra civil había hambre y no existían los gatos.

Galicia fue una de las primeras regiones en ser conquistadas por el ejército franquista, y era común que pasaran por las aldeas en búsqueda de reclutas. Ese era el más grande temor de mi madre; que se llevaran a sus hijos adolescentes a combatir en algún frente. Además, mi padre vivía en Argentina y venía a la aldea una vez cada dos años a visitar a su esposa y a sus nueve hijos. Fueron años difíciles para mi madre.

Recuerdo que durante dos años refugiamos en el sótano de la casa a un hombre que era buscado por tener conexiones con los anarquistas. Situaciones como aquella sucedieron en varias aldeas de Galicia, en donde el clima era de menos tensión que en el resto del país. Tan solo tenía ocho años, pero me acuerdo de bajar una o dos veces por semana para llevarle un plato con comida, pese a no comprender bien la situación entonces. Mis hermanos mayores, que tenían una visión más madura del conflicto, cuidaron de mi hermana y de mí durante aquellos años y se encargaron de ayudar a mi madre en las tareas domésticas. No sabíamos realmente cuando iba a terminar la guerra, pero al ser tantos en la casa, al menos podíamos colaborar entre todos para que los asuntos domésticos se tornen menos caóticos.

Para nosotros la posguerra no fue tan traumática como para los habitantes de las ciudades. Allí debían racionar las comidas; tan solo comían pan una vez por semana, y nadie que haya pasado por esa situación se olvidará jamás de la sensación. Miles de personas murieron a causa de malnutrición, hambre y otras enfermedades desatadas tras el fin de la guerra. Mi esposo, hijo de un dibujante que trabajaba en un astillero, vivió el caos de la ciudad. Ellos tenían más ingresos que nosotros, pero en el campo cultivábamos y podíamos subsistir en un clima menos bestial.

El encuentro que se dio en Buenos Aires con varios compatriotas, algunos años después, estuvo marcado por estas distancias que había entre el campo y la ciudad. Evidentemente, nosotros, los del campo, no podíamos realmente comprender cuan salvaje puede resultar una posguerra en las ciudades cuando no llegan los alimentos. Ellos, curados de espanto por todas las situaciones que tuvieron que atravesar y mejor preparados para subsistir en el exilio, nos enseñaron el valor que tiene cada plato de comida diario”.

Por Santiago Reboreda


No Publicable

Mayo 25, 2007

El  periodismo independiente en manos de una nueva generación. Sin censura. Toda la libertad de expresión en una sola página donde las últimas tendencias periodísticas son las protagonistas. Forma parte. Manda tus trabajos y sumate a este movimiento de estudiantes de periodismo de TEA (Taller Escuela Agencia) donde equivocarse sirve para mejorar, los fracasos son útiles y los éxitos, obra de la práctica diaria, el esfuerzo y la experimentación. 


Una producción estilo Hollywood

Mayo 24, 2007

Terror y suspenso de la mano de POLKA 

EPITAFIOS… el final esta escrito, es un thriller policial de 13 episodios producido por POLKA para HBO Olé Partners Latinoamérica. Fue rodado en Buenos Aires, dirigido por Alberto Lecchi y Jorge Nisco  y cuenta con el aporte de actores argentinos  poseedores de un  gran talento artístico como Julio Chávez, Lito Cruz, Paola Krum, Cecilia Roth y Antonio Birabent, entre otros. Primero lo puso en pantalla HBO, una señal paga mas allá del cable y ahora lo repite A&E,  los jueves a las 21,  y con repeticiones los domingos. De esa forma llega a muchos mas hogares.   

La historia comienza con la escena de un incidente en el Colegio Alemán de Buenos Aires donde mueren cuatro chicos. Uno de los protagonistas es  Renzo Márquez (Julio Chávez), un comisario de la policía que se siente culpable por la muerte de estos adolescentes. Decepcionado de si mismo y en medio de una depresión,  se aleja de su trabajo y se convierte en taxista, pero cinco años después, un asesinato relacionado con aquel incidente lo hace volver para investigar y tratar a la vez de salvar su propia vida y la de los que lo rodean.

La psicóloga  Laura Santini, interpretada por Paola Krum,  testigo del incidente del colegio, decide ayudarlo para llegar a un asesino serial que los persigue y los enloquece a la vez.  Se van sucediendo así, diferentes asesinatos, y capítulo a capítulo se llegará a la verdad.

La ira, el odio y la venganza, son los condimentos esenciales que componen esta escalofriante serie, de 45 minutos por capitulo, que  atrapa al televidente.

Epitafios fue filmada en formato de cine (16 mm), utilizando dos cámaras.  Como resultado se logrp una filmación  de una excelente calidad, superior al resto de las producciones nacionales.  Además, pese a que la serie fue rodada íntegramente en la Argentina, las locaciones sorprenden y parecen ajenas no solo por la  iluminación  tenue sino por la  calidad de las imágenes.

Los actores se lucen en cada escena y a pesar de que evidentemente no están familiarizados con el acento neutro, el realismo que logran es llamativo. Algunas  actuaciones son exquisitas y sumado a la excelente producción, al estilo hollywoodense, conforman forman una excelente combinación para pasar un buen momento.

Por Sofía Ferreira


Todo sigue igual

Mayo 23, 2007

El proceso político vigente –como no podría ser de otro modo- guarda estrecha relación con la conmoción que lo precedió: el estallido de la crisis política, económica y social que puede resumirse en la consigna del “que se vayan todos” tuvo una derivación asimilable a un cuadro de extrema inestabilidad institucional.

Así fue como el hondo desprestigio de los partidos políticos apuntó a la dispersión de la ciudadanía en parcialidades transitorias aún dentro de ellos mismos: la disgregación llevó a esa suerte de interna abierta convertida en comicios generales que, en el caso de la formación mayoritaria, vale decir el partido Justicialista, contó con tres opciones encabezadas, respectivamente, por el riojano Carlos Menem, el puntano Adolfo Rodríguez Saa y el patagónico Néstor Kirchner.

El sistema de doble vuelta electoral para el caso en que nadie cosechara el 45% de los votos o, al menos una diferencia de diez puntos entre el primero y el segundo, exhibió en el primer turno una cuasi divisoria en tres tercios más o menos análogos dentro del virtual “lema” peronista. El ex presidente Menem logró en esa instancia el primer lugar,  seguido de cerca por el actual jefe del Estado, quien  obtuvo sólo el veintidós por ciento de los sufragios. Al desertar su contrincante del balotaje inicialmente previsto (decisión probablemente impulsada por sondeos desfavorables), el hoy presidente de los argentinos apuntó muy rápidamente a lograr una fuerte polarización en el marco de una concepción de confrontación permanente. En muy buena medida esto continúa hoy, tras haber logrado su sector una clara y contundente victoria en las elecciones legislativas del año 2005.

Aún antes, el jefe del Frente para la Victoria había exhibido, con gran celeridad, determinadas metas “con sed de absoluto” en temas tales como derechos humanos, deuda externa, descriminalización de las protestas y otras propuestas pertenecientes al campo de la justicia social. Tal como apunta el analista político Luis Tonelli, “el proyecto kirchnerista requiere –por lógica propia- de la confrontación permanente y de la divisoria de aguas entre quienes lo apoyan y quienes están en la contra”. 

Así las cosas, todo hace pensar que se seguirá transitando el mismo estilo político en un eventual segundo mandato –sea Néstor o Cristina, da igual- y que, más allá de las urgencias del pueblo, nada cambiará.               

Por Andrés Olivera


El método K de confrontación

Mayo 21, 2007

“Yo pego un portazo, pero siempre dejo abierta una ventana para seguir hablando. Nunca dejo de hablar. Primero golpeo para ganar 20 metros y después abro la negociación. Ya tengo 20 metros en el bolsillo. ¿Creen que en algún momento dejé de hablar, por ejemplo, con el campo? Nunca, pero primero los arrinconé a sus dirigentes. ¿Es bueno? ¿Es malo? La opinión es libre, pero no pueden negar que mal no me fue”, contó el presidente Néstor Kirchner al periodista opositor Joaquín Morales Solá en una nota publicada el domingo 13 de Mayo en el diario La Nación. Esta fue la primera vez que el primer mandatario argentino reveló su estrategia negociadora sin ningún tipo de tapujos y hasta reivindicando presiones a dirigentes del agro.

No es bueno para las instituciones democráticas y para la democracia en sí misma que el conductor de un país afirme con orgullo que prefiere atacar y presionar primero, para recién después sentarse a conversar.

Esta metodología kirchnerista presupone enfrentamientos y agravios, y sólo como segundo término un diálogo sensato y reflexivo para discutir los conflictos diarios que toda sociedad tiene por la lucha de intereses entre sectores sociales y políticos.

Los conflictos docentes de los últimos meses demuestran este sistema de confrontación se le está volviendo en contra al gobierno y hasta en su propia provincia la gente mostró el disgusto por el carácter autoritario y agresivo del presidente.

Acostumbrado a salir victorioso de los conflictos, Kirchner recibió un duro golpe en Santa Cruz, donde los maestros ya llevan más de un mes de paro y todavía se niegan a aceptar las propuestas del nuevo gobernador Daniel Peralta.

Todo el kirchnerismo debe mostrarse verdaderamente más abierto y tolerante en el momento de discutir con los diferentes sectores políticos y sociales para evitar que el país se polarice.

El dialogo es importante y hasta fundamental en un país que necesita ser más civilizado y racional para poder gozar de la democracia plena que tanto necesita.

Por Mauro Accurso


Daltónicos, sin autocrítica, malhablados, ansiosos… yo, argentino

Mayo 20, 2007

Hablando se entiende la gente. O al menos eso se dice. Pero hay un problema evidente con las señalizaciones, ya sean de tránsito o de cualquier otro tipo –sino piensen en el famoso “Tire’y “Empuje”de las puertas-. El rojo, el amarillo o el verde del semáforo, la senda peatonal, el tipito luminoso que indica cuando cruzar, el “descienda por atrás” o “mire antes de bajar” del colectivo. Todas estas son indicaciones y normas que dependen de nosotros hacerlas cumplir.

    Basta con pararse en una esquina para ver cuán obedientes somos y para entender un poco cómo es la idiosincrasia de la gran mayoría de los argentinos. Si bien no me baso en estadísticas ni en la exactitud de los números, y además estoy cayendo en una generalidad, está al alcance de todos ver qué es lo que ocurre en ese duelo diario entre automovilistas y peatones. Algo parecido al lejano oeste, pero acá con más muertes.

     En esos momentos en que nos paramos sobre el cordón de la vereda, o frenamos el auto  detrás o sobre la senda peatonal, comienza una tenaz la lucha contra la ansiedad. Cuando aún no nos corresponde cruzar, esperamos casi a mitad de la calle. Y al momento en que se pone en amarillo, damos por fin los primeros pasos. Siempre estamos apurados para llegar a algún lado. Una sensación similar pasa por quien maneja un auto.

    El conductor hace piruetas sobre el volante, se agacha y mira para arriba por debajo del reflejo del parabrisas para ver la luz del semáforo. Aún no está en verde y el coche –odio esa palabra- ya empieza a torear: con el rugir del motor, más un leve vaivén de la carrocería, deja en claro que está dispuesto a pisarte si cruzás al límite del tiempo. Y cada segundo cuenta.

     Así lo dejan en claro algunas avenidas, que, como antes del despegue de algún Apolo o cohete que va a buscar vida a la loma del orto, cuentan con un segundero como parámetro para que el peatón saque una cuenta matemática: medir la distancia, la velocidad y el tiempo de los que depende, simplemente, cruzar una calle. 5, 4, 3, … despegue. No hay tiempo para esperar al 2 y al 1. Si es lo mismo… amarillo, verde. Pareciera que hay una epidemia de daltónicos en Argentina.

     Sin embargo, a pesar de todas estas infracciones, no existe la autocrítica. Sólo hay una reacción: “¡La puta que te parió!”, se grita. Y, por si no queda claro, se agrega: “¡Hijo de puta!”. Y se lo pronuncia con acento argentino: bien marcada la P. Las personas que cruzan la calle putean a los automovilistas; los automovilistas a los peatones, e incluso a los perros que se aparecen sin avisar. Y se putea con coraje, con la mirada posada desafiante en el otro. Ahora, cuando se para el auto, o se baja alguno que es un poco más grande de físico que nosotros… se busca la manera de “arreglar” el problema, si hablando se entiende la gente, ¿no?

Por Rafael Bagnati


Intrusos es igual a escándalo

Mayo 16, 2007

Hay quienes les gusta mucho ver y saber todas las intimidades y secretos de los personajes en el espectáculo argentino, es por eso que Intrusos, el programa televisivo que conduce Jorge Rial por América, es tan visto.

No es para nada educativo, no hace hincapié en lo artístico de los personajes que involucra, si no que hace foco en los conflictos y hasta el programa en sí los crea.

El nombre que le adjudicaron al programa, es literal porque todos sus panelistas y movileros son verdaderamente como unos intrusos porque, en general se entrometen en la vida de los famosos sin permiso, sin medir el daño que pueden causar o lo que puede desencadenar. Además cuando hay una fuerte disputa entre personajes en el espectáculo, generalmente logran que se peleen en vivo, como si fuera una noticia de último momento, para que todos los chusmas tengan de que hablar al día siguiente.

Las noticias más jugosas son aquellos romances o engaños ocultos, entre parejas y amantes del mismo ambiente, que todos aman juzgar.

Pero la verdad es que muchos de los personajes que figuran o aparecen en Intrusos, lo hacen voluntariamente. Esto pasa porque el programa tiene mucha repercusión en todos los medios y tiene rating, y esto ayuda a incrementar la popularidad de cualquiera. El que va a lo de Rial, se hace famoso por lo menos por un tiempo.

Intrusos se emite de lunes a viernes a las 15 y acompañan a Jorge Rial en el piso: Luis Ventura, Daniel Gómez Rinaldi, Marcela Tauro, Luis Piñeyro, Cora Debarbieri y Marcelo Polino.

El programa se maneja con una dinámica en la cual, los panelistas debaten sobre los temas más candentes y escandalosos del ambiente artístico, reciben llamados e invitados como fuentes para sostener los falsos rumores que se confirman, y además la producción cuenta con imágenes de archivo de otros programas de televisión como supuestas evidencias.

Intrusos tiene una tendencia amarillista. Las noticias del espectáculo que difunden son morbosas, exageradas, polémicas y, a veces, indecentes. Jorge Rial no tiene pelos en la lengua, hace acusaciones o afirma hechos que pueden afectar a quien sea. Y no solo eso, Rial suele usar su programa para contestarles a otros personajes que están en conflicto con él.

Por Andra Sitt


Lugar común el subte

Mayo 15, 2007

El tango de una banda que toca a la gorra en el descanso de la escalera, se amalgama con el perfume de la vieja Europa, fragancia que habrán dejado a comienzos del siglo XX los primeros ingleses que trajeron los coches de la Linea A. Hoy, lejos de esos primeros pasos en la carrera tecnológica, gente que baja con apuro mientras habla por celular se choca con empleados y oficinistas que recién levantados, buscan en sus bolsillos el pasaporte para ir al vagón del mil novecientos tanto, o, en el peor de los casos, las monedas para comprar la tarjeta que les dará la posibilidad de acceder a un transporte como todos. Adiós Nonino cambia el ritmo de bostezos y ojos que aún permanecen cerrados.

La madera de los vagones cruje con cada movimiento, mientras las luces casi amarillas parpadean con el ir y venir del subte. Entre los angostos pasillos, una nena que reparte estampitas sorprende a más de un pasajero: antes de depositar sobre la falda de cada uno de ellos la figura de un Santo conocido, les da la mano como saludo. Y entonces algunos responden con una sonrisa, otros niegan la formalidad, y hay quien se ofende y pone cara de asco. Ella solo camina entre los trajes, las carpetas de trabajo, los bolsos abultados. Alguien le da una moneda y ella dice gracias.

La luz tenue de la estación Perú alcanza los carteles de época que se exhiben en las paredes. Es una de las estaciones más distintas del recorrido. Plaza Miserere tampoco es un lugar común. Además de ser la estación más concurrida de todo el recorrido, es hogar de numerosos jóvenes que se acuestan sobre los incómodos bancos de metal. Frente a los cuerpos mal dormidos, locales de comidas rápidas, que cambian el perfume dulce de los vagones por el olor a fritura desde las primeras horas de la madrugada.

Por Juan Bautista Torres López


20 años de éxito en la pantalla

Mayo 12, 2007

Fútbol de primera (FDP) es un clásico de la pantalla chica. Con sus 23 años en el aire, se ha introducido en la casa de millones de argentinos, que domingo a domingo, acompañan sus cenas familiares viendo como transcurrió una nueva fecha de la primera división del fútbol argentino.

El programa fue emitido por primera vez el 4 de agosto de 1985, y desde entonces, ha sabido modificarse y reestructurarse para no aburrir ni perder ese efecto en la gente, que lo lleva desde hace tiempo ya, a liderar las planillas de rating. Y es que suele obtener más de 20 puntos de audiencia, y eso es algo poco común para cualquier programa, más uno que sale únicamente los domingos.

 Este triunfo del producto de Torneos y Competencias, no sólo le debe su éxito a la pasión que implica el fútbol en los argentinos. Hay también una clara responsabilidad de los productores, que supieron año tras año, renovarse y adornar el resumen de la fecha, con espacios semi culturales. 

 Esta idea de la producción hizo que muchos artistas y grupos, quizás no tan conocidos, tengan un espacio propicio para presentarse a la gente; así como también muchos otros, sí ya consagrados. Es el caso de: Gustavo Ceratti, el grupo Las Pelotas, Javier Malosetti, De la Guarda, entre otros. 

 Otra idea innovadora de FDP, fue hacer participar a los mismos protagonistas de la fecha, es decir, a los jugadores de fútbol, quienes sin dudarlo, se prestan para actuar en las múltiples cortinas que posee el programa.

 A lo largo de todos estos años, el programa sufrió cambios, no solo de conducción, sino también de emisora. Pasó por dos canales de aire, antes de instalarse definitivamente en la pantalla del 13. ¿Cuál es el secreto para nunca perder audiencia? Al margen del buen producto que es el programa, hay una razón básica e ineludible: FDP desde hace años tiene los derechos televisivos del fútbol argentino, por lo cual, es el primero de los programas deportivos en poder mostrar los goles de cada domingo. Este “derecho” seguramente bien remunerado, priva a una docena de programas de mostrar lo más importante del fútbol: los goles. Y los obliga a pasar los compactos de los partidos, como segmentos inconclusos, que no tienen razón de ser sin ellos.

 Es entendible entonces, que el nivel de audiencia nunca haya bajado, y que el programa siga teniendo el mismo éxito de hace más de 20 años.

 Por su pantalla pasaron personajes relevantes del periodismo deportivo: como Adrián Paenza, Marcelo Araujo o Mauro Viale. El que siempre perduró en la conducción fue Enrique Macaya Márquez, quien hoy en día es acompañado por las participaciones especiales de Juan Pablo Varsky y Fernando Pacini.

 En los últimos años, en FDP se acabaron los cortes publicitarios, lo que no quiera decir que no haya propagandas dentro de las 2 horas que dura. El nuevo método hace que después de cada segmento deportivo, aparezca una mini publicidad, multiplicando el número de sponsors y logrando que el televidente no se aburra esperando, y decida cambiar de canal.

 Otra moderna idea que incorporó la producción de FDP, fue adquirir el sistema “Closed Caption” (subtitulado electrónico oculto), para darle la posibilidad a las personas sordas o hipoacuicas, de acceder a la información televisiva y al entretenimiento en vivo, ejerciendo sus derechos y libertades fundamentales.

 Por último dentro de las múltiples variantes que sufrió el programa, la producción decidió dejar de privilegiar solo a los equipos que daban más rating, e hizo un reparto más equitativo de los tiempos de aire para cada uno de los partidos. Es decir, excepto algunas excepciones como el superclásico, todos los partidos tienen casi el mismo tiempo televisivo. Contrariando la anterior modalidad del programa, la cual hacía que el partido de Boca pudiese durar el triple que el de Gimnasia de Jujuy, por citar dos ejemplos. 

 Más allá de poseer el derecho a pasar los goles, FDP es un programa bien conformado. Con la labor de más de 30 periodistas deportivos y más de 70 cámaras, el despliegue que logra es increíble. Toma imágenes inéditas y le brinda al televidente la posibilidad de sentirse lo más adentro de una cancha, que cualquier programa de televisión pudiera lograr. 

Supo modernizarse y no estancarse en el éxito, razón por la cual hace años sigue liderando de las planillas de rating.

Por Facundo Alé


Solo te pido: no me hagas pensar

Mayo 11, 2007

El chavo del ocho

Ya no quedan programas como El chavo del 8, con buenas actuaciones sin ser exageradas, humor fino, sutil, y hasta en algunas oportunidades, intelectual, en el mejor y más abierto sentido de la palabra, ya que en esta época, los cánones para que algo sea intelectual han sido sometidos a lo degradante y bajo y sucio de la televisión que hoy por hoy, vende.

Lo que se consume en estos días es el morbo, el sexo, la perversión, las drogas, la sangre, lo obsceno, lo denigrante. Todo apunta a eso. Pero aún, algunos canales siguen pasando El Chavo, y eso da un hilo de esperanza, porque significa que luego de tantos años de emisiones, de capítulos repetidos, la fórmula ingenua e infantil del programa, funciona, y claro, funciona porque es un buen producto, lo fue para la generación que hoy pisa los cuarenta, lo es para los de treinta que se quedaron con el “no me simpatizas” de Quico, y hasta para los que hoy cumplen veinte y bastante menos, que también se criaron con un chico que vivía en un barril, y que era pobre pero bueno y hacía reír a todo el mundo. No hacía falta mostrar ni que era cocainómano ni que robaba ni que tenía que dar pena: El Chavo llamaba la atención desde otro lado.

Es una historia simple. Un barrio, amigos, estereotipos: el vago(Don Ramón), la bruja y chusma(Doña Cleotilde),la que se cree más que los demás(Doña Florinda), el profesor(Jirafales) y su escuela, también con estereotipos. No hay trucos, ni efectos especiales, y hace reír. ¿Por qué es tan difícil ubicar esta clase de proyectos? El Chavo es un programa que no envejece ni queda pasado de moda. Maneja los sentimientos de la gente normal, un humor sencillo, moderado, pero también fomenta los valores de la amistad, del respeto, de la solidaridad, del perdón.

Jugaban con una pelota, con un monopatín, a las “escondidillas”. Eran como los chicos de verdad. No vivían en hogares ubicados en utopías o en Palermo Soho(que para el caso es lo mismo), ni jugaban al pool o a los videojuegos en orfanatos que parecen hoteles. Era un lugar humilde, de gente común, con chicos que iban al colegio, y no había ni celulares ni mensaje de texto ni se peleaban por la computadora ni había banditas manejadas por un líder que no alcanza el metro veintitrés y usa gorritas Nike. Era todo tan simple, tan tonto que quizá por eso daba gracia. Todo tan poco pretencioso…ni argumentos forzados, ni conversaciones sobre Platón o Aristóteles. Era la vida, una pavada, pero algo lindo.

Duele ver que el mundo quizá vaya hacia ese lado. Que lo entretenido de esa “caja boba” sean dieciocho ratas de laboratorio que se arrancan los ojos y tejen estrategias por una suma de dinero que ni siquiera los mismos espectadores saben a ciencia cierta si irá a parar a manos del triste ganador. Y hay quienes los llaman héroes, y dicen que son el reflejo de la sociedad. Y El Chavo entonces aburre, es preferible ver al conjunto de premios Noveles que no hace nada, pero qué graciosos son. Y hasta tienen su CD. Eso si, no los hagan razonar. Para eso están los intelectuales.

Por Juan Bautista Torres López

 


La intriga y Faulkner de la mano

Mayo 7, 2007

La muerte de la señora Emilia Grierson había inquietado a casi toda la ciudad. Hombres y mujeres habían asistido a su funeral con una inmensa curiosidad por entrar a su casa, en la que nadie había visitado durante los últimos diez años, excepto por su sirviente. Esa casa era un monumento, un recuerdo del siglo 17, época en la que fue construida, porque toda la ciudad a su alrededor se había modernizado.

Esa mujer era un misterio y lo que pasaba en su casa también, ya que en una ocasión todo el barrio podía oler un terrible aroma que brotaba de su jardín y tras el rechazo de Emilia por las quejas de sus vecinos, éstos se escabulleron en su patio para hechar cal sobre las paredes. Pero después de dos días ese horrible olor había desaparecido.

En Jefferson todos conocían a Emilia Grierson, ella era aquella anciana que se había quedado sola tras la muerte de su padre y el abandono de su prometido, Homer Barron, un capataz activo de ojos claros, a cargo de la pavimentación de las calles.

Todas las mujeres comentaban y seguían de cerca la vida de Emilia y su relación con Barron, creían que ella no podía relacionarse con un hombre del norte. Pero después de notar que Homer Barron ya no estaba con en la ciudad asumieron que él la había abandonado y Emilia nunca más salió de su casa desde aquel momento.

El comportamiento de la anciana era extraño, se quedaba sola en su casa, no recibía visitas. La única persona que entraba y salía de esa vivienda era su viejo sirviente para ir al mercado, que era jardinero y cocinero a la vez. Además hubo una ocasión en la que Emilia compró arsénico y no quiso explicarle al vendedor para que lo necesitaba.

Emilia Grierson ocultaba algo, no se sabía bien que era, pero una vez que pudieran ingresar a su casa todos lo descubrirían.

William Faulkner no deja saber al lector nada concreto sobre Emilia hasta el final de la historia. Es como que lo hubiera insertado en el cuento como un vecino, que especula sobre aquella anciana, hasta que descubre la verdad acerca de ella una vez que penetra en su casa.

Es por eso que durante la lectura se crea un clima de suspenso e intriga, que obliga al lector a seguir leyendo, a querer saber quien era esa mujer y que escondía.

Por Andra Sitt


Rincones de la Argentina

Mayo 4, 2007

Córdoba, mas precisamente el pueblo La pampa, integrado por aproximadamente 500 habitantes. Fuera de los increíbles paisajes que hay, las cumbres, los amaneceres y atardeceres que se ven , las cascadas, La Pampa carece de infraestructura.

Se pueden ver pocas casas, un colegio, una comisaría, un pequeño almacén y un bar, “El querido”, donde los habitantes del lugares pasan su tiempo libre jugando al pool, al metegol y bebiendo cerveza, o cerveza con granadina, una de las bebidas predilectas de los integrantes de este lugar, en el que reina la tranquilidad, la paz y la humildad.

El bar “El querido”, lleva ese nombre por su dueño. Quien realmente se llama Luis Alberto, pero al cual todos llamaron Querido, por su buena onda, su trato amable y su excelente humor.

Luis Alberto, abrió este bar hace 20 años, creía en la necesidad de que los vecinos no tuvieran que viajar hasta Ascochinga, otro pueblo Cordobés, bastante mas transitado y conocido, a 4 kilómetros de ahí, para pasar un buen rato.

Juntar la plata, en un lugar donde hay bastante pobreza es complicado, pero junto con su mujer comenzaron a vender colaciones a los turistas. Tardaron bastante ya que La Pampa no es realmente, a pesar de su increíble belleza natural, un destino turístico. Solo llega gente por recomendaciones de algún conocido o porque tiene casa en los alrededores.

Una vez conseguida la plata, compró una casita que consta de dos ambientes amplios: un dormitorio y un espacio donde puso unas mesas, un metegol y dos mesas de pool. Lo llamativo del lugar, es que un bar tan humilde, tan simple, tan rudimentario pueda aportar tanto a La Pampa. La realidad es que esta bastante venido abajo, las paredes con grandes humedades, las mesas gastadas, el metegol oxidado pero sin embargo la gente lo disfruta, se divierte y se reúne ahí todas las noches.

Luis Alberto, “El querido”, vivió en La Pampa toda su vida y no conoce Buenos Aires. El pudo haber viajado, pero tiene miedo a la ambición que le podría traer conocer una ciudad tan grande e importante: “Yo estoy feliz con lo que soy, con lo que pude hacer por mi gente. Buenos Aires despertaría mi ambición, vería cosas que no se ni que existen”, admitió realmente consciente de que vive en un lugar donde la realidad es muy diferente a la de cualquier ciudad, incluso a la de la mayoría de los pueblos. Un lugar donde los diarios no llegan pero donde no hay violencia y son todos amigos.

La gente que va al bar todos los días, los residentes de La Pampa, no ven en “El querido” un cuarto viejo. Ellos ven ahí mucho mas que eso, ahí tienen sus recuerdos, ahí es donde se divierten, donde charlan, donde ven los partidos de fútbol y disfrutan bebiendo, charlando y escuchando cuarteto hasta altas horas de la madrugada.

Y Luis Alberto esta muy orgulloso de su bar, donde pasa la mayor parte del día compartiendo momentos con sus amigos. En “El querido” se festejan los cumpleaños, se brinda en los años nuevos, se grita los goles de la selección, se arman discusiones por partidos de fútbol, se organizan campeonatos de pool, se desahogan penas, se disfrutan alegrías…se vive.

Por Sofía Ferreira


Necesidades innecesarias

Mayo 3, 2007

Gerardo es un chico de entre 15 y 18 años. Es alto y flaco. Tiene la piel pálida, usa anteojos y lleva la remera puesta adentro del pantalón, el que le llega hasta la altura del ombligo. Dice “la pucha”, cuando algo le sale mal. Le gusta coleccionar cosas, se corta el pelo en una peluquería de barrio y disfruta de pasarla en familia. No tiene un fotolog, ni tampoco un celular. “Parece que Gerardo anda necesitando un Movistar”, sugiere la empresa de telefonía móvil en su publicidad. ¿Qué tiene de malo el estilo de vida de este joven?, ¿realmente “necesita” un Movistar?
    El celular pasó de ser un medio a una unidad de medida. Ya no es sólo una vía por la cual las personas se comunican. De ser una herramienta útil, se convirtió en un objeto que marca modas y tendencias, y que termina por definir quienes están dentro y quiénes fuera del mundo actual. Sensaciones que resultan más comunes en los jóvenes.

    Y, justamente, el blanco del mensaje es ese segmento de la sociedad: los adolescentes. A partir de una descripción un tanto superficial sobre el estilo de vida de Gerardo, la campaña publicitaria de Movistar apunta con agresividad hacia las personas que no poseen un celular. En ningún momento se detalla si al chico le gusta leer libros o ver películas. Tampoco si tiene pensado seguir una carrera universitaria, o cuáles son sus anhelos y ambiciones en la vida. Así, se da a entender que quienes no tienen un teléfono móvil, no son nadie.

    De este modo, la campaña publicitaria contribuye a crear en los más chicos una nueva necesidad. Y esta nueva generación da la impresión de que está cada vez más preocupada por la imagen y por lo que aparentan ser que por lo que realmente son. Sin embargo, es necesario notar que el análisis no debe cerrarse a los objetos publicitados ni únicamente a las campañas de promoción, sino que se debe tener en cuenta el contexto en el que aparecen: un país que ubica la educación en un segundo plano, la superficialidad de los contenidos televisivos, la glorificación de la estética y de todo aquello que está al alcance de los ojos.
    Dado este bombardeo de mensajes vacíos y agresivos, parece que la mejor manera de proteger y armar a los chicos es con una educación fuerte y con herramientas que les permitan discernir lo realmente necesario y evaluar a las personas no por lo que tienen, sino por lo que son en realidad. Suenan cursi estas palabras, pero no es nada fácil escapar de estas necesidades innecesarias.

Por Rafael Bagnati


Locos por Cerati

Mayo 2, 2007

 

Después de casi una década como solista el ex Soda Stereo, Gustavo Cerati, volvió a despertar el calor de las masas, el sábado 10 de Marzo, en un show gratuito patrocinado por el Gobierno de la Ciudad.

Un total de 150 mil personas colmaron los alrededores de Pampa y Figueroa Alcorta para participar en el evento, que superó toda expectativa. En más de 15 cuadras a la redonda el tráfico se vio afectado por diversos amontonamientos de personas, que se apoderaban de las calles y veredas impidiendo el paso a los vehículos. La policía bonaerense tuvo que intervenir y Pampa y Figueroa Alcorta fueron cortadas.

El show estaba previsto para las 21 pero hubo aquellos que, muy temprano, se instalaron en la plaza con mate y bizcochos en la espera del artista. Igualmente no faltaron los impuntuales que, a las corridas, trataron de pasar entre las personas para poder llegar adelante, cosa que se les hizo absurdamente difícil.

En general el público de Gustavo Cerati y Soda Stereo nunca tuvo un estilo definido ni homogéneo, es decir que entre los espectadores había grupos de adolescentes, parejitas jóvenes y padres con hijos, todos de diferentes ámbitos. Además de porteños participaron turistas y provincianos del país.

Gustavo Cerati y su banda desplegaron un repertorio cien por ciento rockero, centrándose en su último disco, Ahí Vamos. Igualmente temas como Juegos de seducción, Avenida alcorta o Prófugos, no pudieron faltar, ya que son esos temas de Soda esperados por todos.

El sonido fue excelente, hasta el último espectador pudo escuchar con claridad la participación de Luís Alberto “el flaco” Spinetta, que sorprendió a todos con su interpretación en Té para tres y Bajan.

Hubo únicamente un desperfecto, la luz se cortó en medio de Crimen; pero el público con una energía potenciada lo remedió prendiendo celulares y encendedores, logrando así una hermosa vista aérea para los aviones que pasaban por ahí.

Más de 90 minutos de show pasaron hasta que Gustavo Cerati se despidió de su público, muy complacido, después de una noche maravillosa.

Por Andra Sitt


El INDEC en la mira: se habla de “tergiversación de datos”

Mayo 1, 2007

Sin lugar a dudas, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) perdió, en gran parte, la credibilidad de la gente. La separación de la conducción técnica anterior al conflicto por parte de las autoridades afectó seriamente su imagen de independencia y capacidad. Es así, a punto tal que en los últimos tiempos el organismo se vio inmerso en no pocas controversias que incluyeron al gobierno y a los técnicos del Instituto.

Obviamente, el asunto ha generado consecuencias negativas para la sociedad. A modo de ejemplo, cabe subrayar que los números oficiales establecieron que la indigencia bajó un 10 % en el último año, en tanto desde la oposición se sostiene que, si bien cayó el índice de pobreza, este dato no superaba los seis puntos en relación con el pasado año. Ocurrió algo similar con los precios difundidos en torno de la canasta básica que incluye los alimentos de primera necesidad. En este caso, quedó evidenciada de manera más clara la incompatibilidad entre los informes oficiales y el precio real en los supermercados.

Un ciudadano del barrio de Belgrano, opinó sobre el tema y dijo que “es una vergüenza, la suba de precios es indiscriminada”, comentando, además, que “el INDEC es el aparato oficial que mantiene vivo al gobierno. Cuando la gente perciba la realidad, al presidente lo matan”.

Por su parte, uno de los indicadores que colocan a la entidad bajo sospechas de tergiversación es, obviamente, el de la inflación. No solo hubo notorios aumentos en la canasta básica sino también en otro tipo de productos, y el hecho no se registró tal como lo “sufre” el público.

A su vez, un comerciante de Núñez ejemplificó su malestar con la fuerte suba del vino, rubro en el que “hubo incrementos de hasta un cincuenta por ciento”. De esta manera, se ha ido acumulando un acentuado descontento social por la tarea del organismo.

Así las cosas, Felisa Miceli, designó ahora al frente de la entidad a un economista ligado a la esfera sindical, Alejandro Barrios, que además de haber trabajado previamente en el INDEC exhibe en su pasado más reciente el papel de coordinador de una fundación de estudios presidida por el actual vicepresidente del Banco de la Nación, Roberto Feletti. En algunos ámbitos gubernamentales se alude a una “acentuación del rumbo estrictamente profesional del organismo”, a modo de sutil crítica interna al accionar de quienes llegaron a él de la mano del secretario de comercio, Guillermo Moreno. Mientras tanto, fuera de la administración hay observadores que aluden a un presunto “cambio cosmético” o a una especie de “lamentable puja de poder en el seno del oficialismo”. El veredicto final lo darán, de aquí en mas, los hechos.

Por Andrés “tato” Olivera