En la política argentina cada vez se defienden más intereses, y menos ideales. Los representantes políticos se acercan, se distancian, se pelean, se amigan, se confrontan, discuten, se defienden y se vuelven a pelear, de un día para el otro, casi sin escrúpulos.
Ejemplos de esto sobran en la actualidad de nuestro país. Por nombrar algunos: Télerman acaba de forjar una alianza con el ARI, a la cual llaman Coalición Cívica; pero la realidad es que, ideológicamente, el actual jefe de Gobierno difiere de casi todo el ARI, en especial de su mayor representante, Elisa Carrió. Sin embargo, la necesidad de ambos de formar una fórmula fuerte en la Capital Federal, los llevó a juntarse a pesar de la distancia ideológica que los separa.
Otro caso es el del legislador porteño, Mauricio Macri, quien a pesar de tener una buena relación con el gobernador neuquino, Jorge Sobisch, cuando este cayó en desgracia por el asesinato del docente Carlos Fuentealba, no dudo en alejarse y dejarlo a un lado.
Con esto se demuestra que cada vez se defienden menos los valores políticos, y más las estrategias para no abandonar el poder.
Jorge Télerman es el actual jefe de Gobierno, y aspira a seguir siéndolo si es que triunfa en las elecciones porteñas que se avecinan. Nació el 29 de noviembre de 1956, en Buenos Aires. Es un hombre especial, porque si bien es claramente un individuo de política, con una larga carrera, no es el típico prototipo de político, y menos aún de peronista. Posee modales muy refinados, una muy cuidada apariencia, y una clara forma de hablar. Incluso esta obsesión con su aspecto lo llevó a ser catalogado en el ambiente como un casi gay, devenido en afrancesado.
Es una persona muy culta, fanático de los libros y de la música. En sus ratos libres disfruta de cocinar, de ver fútbol y de cuidar a sus canarios. Es hincha de Boca, y como buen político, sabe de que lado va a venir la cachetada, razón por la cual a lo largo de su carrera formó parte de las más diversas fuerzas políticas: fue menemista, cafierista, duhaldista, belicista y frepasista.
Esta diversidad filosófica dentro de su carrera explica porque hoy puede formar alianza con una clara oposición al gobierno y porque muchos lo llaman el alquimista, haciendo alusión a la capacidad de mutar su ideología.
Télerman se encuentra segundo en las encuestas para las elecciones del próximo 3 de Junio, detrás del ingeniero Mauricio Macri.
A la hora de hablar de él, es imposible no nombrarlo con alguno de los apodos que su gran exposición en los medios le han generado. Y es que si se habla del cartonero Baez o del Niño, se sabe que se trata del ingeniero, presidente de Boca Juniors y actual legislador porteño, Mauricio Macri.
Desde que Macri comenzó a tener la exposición mediática que hoy en día tiene, siempre se lo condenó por ser hijo de Franco Macri, empresario reconocido por sus turbulentos negociados con el gobierno de Menem. Este karma por haber nacido en cuna de oro, es un estigma que el líder del PRO, deberá sacarse de encima pronto, y que mejor manera que triunfando en las elecciones porteñas.
Nacido el 8 de febrero de 1959, en Tandil, provincia de Buenos Aires, Macri nunca pudo ganarse el reconocimiento de ser un hábil empresario. Porque si bien fue presidente de la empresa constructora Sideco Americana, fue gerente general de SOCMA Americana y presidente de la empresa automotriz Sevel, su desempeño en estas firmas no fue el mejor, y el hecho de que estas pertenecieran a los bienes del Grupo Macri, le quitaba mérito. Fue recién en 1995, cuando Macri llegó a Boca Juniors, que pudo concretar un exitoso emprendimiento individual. Y es que en Boca, nadie niega el gran trabajo de su presidente. Sin embargo a lo largo de su mandato en la institución de la ribera, el ingeniero sufrió graves denuncias por parte de jugadores y empleados, que lo acusaron de quedarse con patrimonio y bienes del club.
La trayectoria de Macri en la política está plagada de dudas, ya sea sobre su idoneidad política, sobre su inteligencia para debatir, como sobre su honestidad. Sin embargo el buen Mauricio, cuestionado por casi todos, sigue esbozando su sonrisa adornada de bigote, y con comentarios obvios, que parecen querer evitar la polémica, sigue liderando las encuestas y es casi seguro que llegará a la instancia del ballottage.
Por último en esta reseña sobre la vida de los principales candidatos a jefe de Gobierno, le toca el turno al candidato oficialista, el actual ministro de Educación y sociólogo, Daniel Filmus.
Filmus nació el 3 de junio de 1955, en Buenos Aires. Fue docente en el incipiente movimiento de derechos humanos y trabajó como investigador en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Hincha de San Lorenzo, este padre de dos hijos es un hombre tímido, obsesivo, al cual se le nota que aún le cuesta la exposición pública. Sin embargo, este representante del progresismo, que contribuyó en el plan educativo del gobierno de Menem, se encuentra hoy en plena campaña para intentar escalar de la tercera posición y llegar al ballotage con Macri.
Estas elecciones tienen como principales candidatos a tres personas de pasados totalmente distintos. Y es que el 3 de junio se sabrá si la capital queda en manos de un antiguo militante, de un clásico empresario o de un investigador, caracterizado con las ciencias sociales.
Por Facundo Alé
Escrito por nopublicable
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